Burgalesa
Hoy es uno de esos días atípicos
que a uno le toca vivir. He decidido
pasar la noche viajando para recorrer
rincones por los que he caminado
cientos de veces, para circular
por calles en las que he vivido momentos
importantes, para dejarme
llevar por los recuerdos que conservo
en la maleta que de forma inesperada
dejé olvidada en el rellano de mi
portal. Llego con el tiempo justo a
una estación de tren improvisada situada
en la plaza del Rey San Fernando;
el resto de viajeros ya están ocupando
sus asientos. Como cuando
era una niña y viajaba con mi familia
en tren, me las ingenio de lamejor
forma para hacerme con un sitio al
lado de la ventanilla para no perderme
detalle, lo sé, soy un poco caprichosa.
El tren inicia su andadura abandonando
el mayor tesoro de la ciudad,
la Catedral. Soñadora por naturaleza,
siempre me gustó cerrar los
ojos para imaginarme cómo hubiese
sido vivir en la época de su construcción.
Hoy también lo voy a intentar,
voy a cerrar los ojos. En un viaje todo
vale, hoy regreso a la EdadMedia. Es
de noche, pero las luces de la ciudad
me permiten ver lo suficiente. El tren
pasa por una pequeña iglesia cercana
a la Catedral; a su lado un hombre
de barba se baja de su caballo para
hacer jurar a un rey que no tomó parte
en la muerte de su hermano.
Desde mi ventana veo cómo se
aleja el caballero, el viaje continúa. El
tren se detiene para pasar por una
pequeña puerta, tras ella se abre uno
de los rincones más animados de la
ciudad, el barrio judío. Hoy nos dejan
entrar, no es necesario tributo,
pero por estas puertas sólo pueden
transitar los fieles a esta religión; de
ahí que tenga unos fuertes barrotes.
Me siento afortunada. Tras unos minutos
de espera, llegamos al castillo;
es enorme, una maravilla. Los guardias
que lo custodian nos miran de
reojo. Ellos son sin duda los más privilegiados
de la ciudad, están día y
noche contemplando su belleza.
Ya me he cansado de cerrar los
ojos. Voy a volver a abrirlos que el
Burgos del s.XXI no tiene nada que
envidiar al de la EdadMedia. Edificios
modernos y monumentos de
tiempos pasados, buena mezcla para
continuar el viaje. Un mar de luces
inunda las piedras del Teatro Principal,
el arco de SantaMaría, el monasterio
de lasHuelgas...El viaje concluye
justo donde comenzó. Bajo del
tren con calma, salgo de mi sueño
para seguir paseando entre las calles
de mi ciudad, no lo he dicho, se llama
Burgos.
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Suzanne (31.12.07 14:56) Lidi actualiza!! Esto ya lo habíamos leido y echamos de menos (por lo menos yo) tus bonitos posts... te doy ideas, ¿y si nos cuenats algo de Mérida? jeje Besos guapaa |
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Carlene Bellis (22.11.11 02:51) If be honest the best resume writing service are on such sites! But they are not easy to find |